Cuando nos falta el
agua, la electricidad y ahora ya Internet parece que no sabemos vivir.
Todo se para.
En Etiopía, al igual que
en muchos otros países en vías de desarrollo, no tienen garantizado
ni el suministro de agua ni el de luz. El agua lo es todo, no sólo
para beber y cultivar, también para mantener unas condiciones mínimas de
higiene. La propagación de muchas enfermedades infecciosas viene de
la ausencia de lo más básico; el agua. Tampoco la sociedad está
educada en la necesidad de una higiene mínima. En Wukro, al igual
que en otros pequeños pueblos del país, era habitual ver a mujeres
desplazarse a los pozos más cercanos cargadas con bidones amarillos
de 20 litros. Siempre mujeres. Y cuando hay un río toda la vida
se hace en torno a él. Pero la ausencia de agua en la zona del
Tigray afecta a los agricultores ya que son pocos los productos que
pueden cultivar, simplemente para subsistir. Unido, la ganadería tiene poco donde pastar así
que las vacas son famélicas. Un círculo sin fin.
Uno de los proyectos que
en la actualidad se está realizando en Wukro es la construcción
de una presa con fondos de diferentes ongs. El objetivo es
abastecer el pueblo de agua y convertir campos arenosos próximos a
la presa en zonas fértiles y en auténticos vergeles.
Ducharse o lavar la ropa se convierte a diario en una tarea mucho más ardua que pulsar un botón o abrir el grifo. Cada dos días había que traer el agua en bidones a la Misión de Saint Mary y llenar el depósito. Luego cada uno tenía su ración de agua a modo en cubos de 18 litros de agua. La tabla de salvación fueron las toallitas Dodot. Beber agua mineral se convirtió en imprescindible si no querías pasarte una larga tarde en el trono de Roca. Un día me ocurrió que tanto probar si salía o no el agua del grifo, me lo deje abierto y a las dos de la madrugada comencé a oír el sonido del agua. En otra ocasión me hubiera fastidiado levantarme de la cama y cerrar el grifo. En esa ocasión dí un brinco de la cama porque no me lo creía y comencé a rellenar botellas de plástico vacías que había almacenado. Incluso zombi comencé a grabar un vídeo como si de un acontecimiento extraordinario se tratase. La perspectiva y las prioridades siempre cambian en función de donde vivas y de donde estés. Algunas de las casas tenían un grifo con agua, vaya usted a saber de donde salía ese agua, y se convertía en su modo de vida. En una de las familias que visitábamos todas las noches( esa familia tiene un post a parte )su modo de vida era vender el agua que salía de su grifo.
Etiopía es viajar en el tiempo y volver a casa pensando que la lavadora es el mejor invento del mundo por encima de cualquier otro lo demuestra.
| Mujeres subiendo a la Pick-Up. Se ahorraron caminar 4 km. A.M |
| ¿Y cómo se arreglan en la peluquería sin agua corriente? A.M |
| En el mercado se vendían los bidones. A.M |
| Niños transportando agua en las colinas de Wukro. A.M |
| Tenía 16 años y estudiaba en la ciudad. En verano regresaba a casa para ayudar a su familia. El bidón estaba lleno y caminaba como una modelo. A.M |
| La vida siempre en torno al río. A.M |
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